Jakelyn Mendoza Treviños
jakelyn.mendoza.trevinos@gmail.com
Es normal en la actualidad ver en
las calles a jóvenes con sus celulares, conectándose a las redes sociales para
actualizar sus perfiles, tomarse un selfie, leer las noticias y hacer muchas
cosas masen la Internet,
pero cuando comienzan a descuidar las relaciones reales y otros aspectos de su
vida se habla de adicción.
Los adictos a las redes sociales
experimentan aislamiento, gasto incontrolado, depresión y ansiedad. En su mayoría
son afectados las personas con problemas familiares, incomprendidos o personas
solitarias que buscan ser aceptados y escuchados. Los jóvenes y adolescentes se
vuelven adictos a las recompensas emocionales de recibir un like o un
comentario en sus publicaciones, pero son los mas vulnerables porque aun no han aprendido a regular aún sus emociones.
La situación empeora cuando
observan que sus contactos tienen una vida social mas “llena”, según la
escritora del libro de Inteligencia emocional, Elsa Punset, los jóvenes se
deprimen al compararse con los “éxitos sociales” de sus amigos y conocidos.
Las personas adictas son reconocidas por
alejarse de las relaciones físicas, preferir estar conectado a realizar otras
actividades y según un estudio de la Universidad Estatal
de California, Facebook son similares. Personalmente no confió mucho en los
estudios que toman pequeñas muestras pero al ser el tema reciente, tiene valía.
Mas aun que en China existe centros de tratamiento para esta adicción, los
pacientes son recluidos por meses y al inicio sufren ansiedad al no poder conectarse.
La eterna búsqueda de las
emociones las tenemos todos, algunos la encuentran en libros, pasatiempos, etc.
Otras causas que iniciarían la adicción seria en segundos compartir algo y que otros
con los mismos gustos quieran ser amigos, proyectar lo mejor de cada uno, hasta
engañar para ser reconocidos, adoptar conductas violentas sin temor de recibir quejas
o denuncias, sentirse libres.
La comunicación puede resultar difícil
para las personas tímidas pero es reconfortante estar mas seguro que todos los
mensajes que recibes son ciertos . Apreciar los gestos, sentir su presencia, la
proximidad a la otra persona no puede ser reemplazado por un mensaje de
Facebook o incluso una videollamada.


Sin medios a medias
Jakelyn Mendoza Treviños
jakelyn.mendoza.trevinos@gmail.com
¿Te imaginas prender la televisión y no ver programas reality?
¿Quedarte un día entero en tu casa y no ver 10 horas de programas de
entretenimiento?, es raro. Limita con lo imposible no escuchar, ver y leer
noticias inútiles. Sales a las calle y miras el puesto de periódico, lees los
titulares y en primera plana está toda la vida de los “famosos” de la farándula
peruana.
La marcha contra la televisión basura no fue tan exitosa
pero demostro que habia peruanos interesados en cambiar el estilo de
entretenimiento de los medios de comunicación. No todos los jóvenes que marchaban contra la Ley de régimen
juvenil compartieron la idea de marchar
por otra causa importante. Comprendi que ellos velaban por sus intereses y no
escucharon razones de otros, mas aun no quisieron comprenderlos y abandonaron
el barco.
Ir a un colegio y que los niños se peleen por ser cobras o
leones me asusta, que modelos a seguir les estamos dando. Esperar que ellos
cambien de canal es increíble, pero si alguien le diria que no es bueno para
ellos creo que cambiaria. Al menos no observarian vehemente a sus idolos,
dudarian del grado de realidad de las relaciones y vidas de ellos.
Sacrificar
la cultura por el rating es iresponsabilidad entera de los medios, no querer
que la educación haya en la televisión porque no hay auspiciadotes, ni
publicidad, es olvidarse que el movil para el progreso de todo el pais es la
cultura. Hundir los debates políticos, convertir debates sociales en peleas
entre congresistas, cubrir información platica como farándula es un terrible
daño a la democracia.